¿Harta de dar siempre lo mismo de comer a tu peque? ¿Se te acaban las ideas? A mi me pasa, por eso siempre estoy buscando recetas nuevas. Aquí mi experiencia con la Soja Texturizada, ¡espero que te sirva!

Antes que nada hablar de qué es la Soja Texturizada

La soja es una legumbre de alto contenido nutricional, eso ya lo sabemos, pues está super de moda desde hace algunos años. Pero ahora no te hablo de la soja como legumbre, con alto contenido en proteínas y una de las protagonistas de la alimentación vegetariana, sino de uno de sus subproductos, la soja texturizada.

La proteína texturizada de soja se conoce como “la carne picada vegetal”, ya que debido a su alto contenido en proteína puede ser un sustituto estupendo de la carne, o simplemente una alternativa más en nuestra dieta, que hará nuestras comidas y las de nuestros niños más variada y saludable.

La soja texturizada se obtiene a base de harina o concentrado de la soja que se extrae de los granos de soja previamente desgrasados y sin piel. De ahí se saca la proteína y posteriormente se le da textura. Decir que este alimento tiene una cantidad de proteína superior a la de la carne (se podría decir que es proteína casi en estado puro) y no tiene apenas grasa, por lo que lo convierte un alimento estupendo si en casa no consumís proteína animal o si estáis reduciendo el consumo de carne. Otra ventaja es que es 100% natural y no contiene aditivos químicos ni colorantes.

Decir que este alimento tiene una cantidad de proteína superior a la de la carne

Otra ventaja que le encuentro a consumir este tipo de producto es que es muy fácil de conservar, al ser un alimento “seco” puedes guardarlo en su propia bolsa o en un bote cerrado y te durará meses. Es estupendo si algún día no tienes plan de comida, la carne hay que tenerla fresca, la soja puede estar siempre ahí.

Tipos

Esta soja tiene una textura a primera vista no muy agradable, es seca, porosa y pesa muy poco, pero tras su hidratación y cocinado queda una textura y consistencia sorprendentemente parecida a la de la carne, por lo que la podemos utilizar en innumerables platos como sustituto de esta (lasaña, boloñesa, tacos, y en un sin fin de platos deliciosos).

La soja texturizada se presenta en varios formatos, aquí os muestro una imagen en la que se muestra claramente los distintos tipos de soja que encontramos en el mercado. La más usada y la más parecida a la carne picada suele ser la soja texturizada fina, cuyo “grano” tras la hidratación suele ser un poco más grande que el picado de la carne, pero que podemos deshacer mientras cocinamos en trozos más pequeños si deseamos.

Tipos de soja texturizada. Fuente: gastronomiavegana.org

Dónde comprarla.

Gracias a la popularidad que ha ido ganando últimamente, este producto se puede encontrar además de en tiendas ecológicas o herbolarios, en la mayoría de los supermercados, ¡incluso de marca blanca! Su precio oscila entre unos 1,30€ y 2,50€ aproximadamente los 250g, es un producto muy accesible y que cunde mucho, ya que tras su hidratación casi dobla el tamaño.

Soja Texturizada y niños

Este alimento es ideal para niños y podemos introducirlo igual que cualquier otro siguiendo el método Baby Led Weaning. Podría ofrecersele a partir de los 6 meses o más bien a partir de que tu hijo cumpla los requisitos que muestren que está preparado para la introducción de la alimentación complementaria. Puedes ver más sobre BLW y cómo introducirlo aquí, en mi post sobre Baby Led Weaning, ¿cómo empezar?

Al tratarse de un alimento saludable y muy versátil podemos prepararlo de infinidad de formas.

Cómo se prepara.

Pues este magnífico alimento se puede preparar como he dicho anteriormente de muchas maneras. Os cuento mi experiencia y la forma que me parece más fácil y resultona.

Ya subida en mi Torre ¡Empezamos!

Mi boloñesa vegetal

Ingredientes:

Esta salsa boloñesa se hace con lo que tengas por casa, por lo que los ingredientes serán algo así:

  • Soja texturizada
  • Verduras
  • Una lata de tomate triturado
  • Sal y especias

Preparación

  • Hidratar. En primer lugar hay que poner la soja a hidratar. Esto no es un problema, ya que en unos 15 o 20 minutos estárá hidratada, el tiempo que tardamos en preparar los ingredientes o en hacer alguna tareilla de casa que tengamos atrasada. Se pone en un bol la cantidad de soja que vayamos a usar (una taza pequeña para dos personas) y el doble de agua caliente, y dejamos “esponjar”.
  • Rehogar verduras. Mientras tanto rehogamos las verduritas que tengamos a mano. Yo suelo poner cebolla, calabacín, berenjena, puerro, zanahoria… ¡lo que pille!
  • Añadir la soja. Cuando está rehogadito, escurre bien la soja y añade, para que vaya empapándose de sabor (la soja de por sí no tiene mucho sabor).
  • Especiar. Añade especias, a mi me encanta con sal, pimienta y curry, pero igual, eso a tu gusto.
  • Añadir tomate. Cuando lleve un ratito añade una lata de tomate triturado (ya que no lleva aditivos ni químicos) y deja que se fría.

El resultado es una salsa riquísima y fácil que puedes añadir a cualquier tipo de pasta. ¡ñam!

Mi experiencia

Mi experiencia con esta proteína vegetal ha sido muy positiva. La hemos incluido en nuestra dieta, pues ha gustado mucho. Además de prepararla en salsa boloñesa podemos hacer muchas más recetas. Te dejo aquí algunas más para que experimentes.

Recetas

Recetas que he encontrado con muy buena pinta:

¡Bueno espero que te haya gustado, y que te lances a probar! Te vas a alegrar de contar con una alternativa más de comida saludable. Me encantaría saber cómo te ha ido, cuéntamelo en los comentarios! Bon appetit!

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