A tu bebé le sale el primer diente y es todo un acontecimiento, pero a partir de ese momento innumerables preguntas acuden a tu cabeza ¿Se ha de lavar ya o es muy pequeño? ¿Qué tipo de cepillo usamos? ¿Con pasta o sin pasta? y la pasta ¿Con flúor o sin flúor? ¿Cuántas veces, todos los días?… ¿Te suena?

Aproximadamente tienes unos seis meses desde que nace tu bebé hasta que le sale el primer diente para pensar e investigar todo esto, pero precisamente esos primeros seis meses estamos ocupadas con mil cosas y es cuando aparece el primer dientecito cuando decimos… ¡anda! y ahora ¿qué?

Es muy importante tomarse la higiene dental de nuestros niños en serio, según la Sociedad Española de Odontopediatría, la caries dental es la enfermedad infecciosa más común de la infancia: casi un 20% de los niños de entre 2 y 4 años tiene al menos una caries que no ha sido tratada por un especialista. Así que ¡vamos a prevenirlas!

Dientes de leche.

Los dientes de leche son los primeros que salen a los niños, comienzan a “asomar” sobre los 6 meses de edad (muy aproximadamente, ya que cada niño presenta un ritmo de desarrollo distinto) y antes de los tres años suelen haber salido todos (un total de 20 piezas). Sobre los 5 o 6 años comienzan a caerse. Precisamente por su “temporalidad” no se les suele dar la importancia que merecen. Pero son estos dientes los que darán paso a la dentadura definitiva, sirviendo a esta de guía. Una caries en un diente de leche puede afectar al diente nuevo. Por lo que una buena higiene infantil temprana es importante para prevenir las futuras caries incluso de los dientes definitivos.

¿Utilizo pasta? ¿Cón o sin flúor?

Hace unos años se recomendaba que los niños menores de 6 años se cepillaran los dientes con pastas sin flúor o simplemente sólo con agua. Se temía que pudiera provocar fluorosis. Aún hoy la pediatra de mi hija es lo que nos recomendó, y a partir de que cumplió los dos años. Hoy día se ha llegado a la conclusión de que la ingesta que puede haber de flúor en el cepillado de dientes es tan mínima que la posibilidad de sufrir fluorosis es casi nula.

La fluorosis es una anomalía en la formación del esmalte del diente causada como consecuencia de una exposición al flúor excesiva durante la etapa de formación de los dientes. Se manifiesta con unas manchas en los dientes.

Usar pasta de dientes con flúor desde el principio previene notablemente la aparición de caries.

El flúor es un mineral que ayuda a la fortificación del diente y a la prevención de caries. Los niños deben cepillarse los dientes dos veces al día con una pequeña cantidad de pasta fluorada.

El Consejo de Asuntos Científico de la American Dental Association (ADA) se reunió en 2012 para llegar a un acuerdo sobre uso de pastas dentales con flúor en niños pequeños. Se llegó a la conclusión de que en niños menores de 6 años, el uso de pasta dental con flúor es eficaz para reducir la caries. Pero la evidencia también mostró que ingerir cantidades del tamaño de un guisante o más puede conducir a una fluorosis leve. Por ello tenemos que ser precavidos a la hora de elegir la cantidad de flúor en nuestra pasta dental y la cantidad de pasta que aplicaremos.

La recomendación de la Asociación Española de Pediatría es que el cepillado de dientes en los niños menores de 3 años debe realizarse por los padres con una pasta que contenga 1000 ppm de flúor con una cantidad en el cepillo de un grano de arroz. A partir de los 3 años el cepillado debe ser realizado por los niños con la supervisión del adulto. La cantidad de pasta será similar a un guisante, con un 1450 ppm de flúor. Recomiendan también que el niño no beba agua después del cepillado para evitar que trague la pasta de dientes.

Lucía Galán, de la web Lucía, Mi pediatra hace la siguiente clasificación. Entre los 6 meses y los 2 años usar pasta de dientes cantidad equivalente a granito de arroz con 1000 ppm de flúor. Entre los 2 y los 6 años pasta de dientes con 1000-1450 ppm de flúor aplicando la medida equivalente a un guisante. Finalmente en mayores de 6 años recomienda pastas con 1450 ppm de flúor, aplicando 1cm de pasta sobre el cepillo.

Por otro lado, National Health Service in England (NHS), que es el sistema nacional de salud público de Inglaterra también afirma que cepillar los dientes con pasta con flúor es la mejor manera de prevenir caries. Para niños menores de 3 años recomienda el cepillado de dientes dos veces al día con una pasta con al menos 1000 ppm de flúor con cantidad similar a un granito de arroz. Para niños de entre 3 y 6 años una pasta con más de 1000 ppm de flúor con una cantidad equivalente a un guisante. Y finalmente para mayores de 6 años una pasta dental que contenga entre 1350 y 1500 ppm de flúor.

La Asociación Española de Odontopediatría tiene un documento interesante en el que explica muy bien cómo proceder en la higiene bucodental de nuestros niños.

Como ves, distintas autoridades parecen estar de acuerdo en cuanto a que la pasta dental debe ser fluorada, en la cantidad de pasta dental y cantidad de flúor a administrar y en la frecuencia.

¿Enjuagar después del cepillado?

Estudiando e investigando el tema de la salud infantil bucodental me encuentro con otra recomendación que llama mi atención. Surge a raíz de un estudio del Doctor Phil Stemmer, del centro dental Fresh Breath Center en Londres. Afirma lo siguiente: “Los ingredientes activos de la pasta de dientes, concretamente el flúor, no pasan el tiempo suficiente en contacto con los dientes como para hacer bien su trabajo”.

¿Toda la vida lo hemos hecho mal?

A medida que se realizan estudios e investigaciones tenemos que readaptar nuestros hábitos. El Doctor aseguró que el flúor deja una capa de protección en los dientes que desaparece al enjuagarse. Por eso es recomendable aguantar esa película protectora lo máximo posible antes de un enjuague. Recomienda también beber agua antes del cepillado para no tener que beber agua justo después.

El National Health Service in England también recomienda no usar enjuague dental tras el cepillado por el mismo motivo, elimina el flúor de la pasta de dientes.

El flúor deja una capa de protección que desaparece al enjuagarse.

Ahora tenemos que cambiar el hábito, y no es fácil, ¡lo sé! Pero si para nosotros es difícil para nuestro pequeño que apenas está adquiriendo esa nueva rutina no lo será tanto.

Rutina

Es importante integrar el cepillado de dientes dentro de la rutina habitual del niño. Hacer este momento divertido ayudará a que tome el gusto por ese rato compartido hasta que se adquiera el hábito.

En primer lugar es necesario que el niño se sienta cómodo, puedes hacerte con una Torre de Aprendizaje o un escalón para que esté a la altura y pueda verse en el espejo. Con los primeros dientes puedes sentarlo en la trona si se mantiene ya sentadito.

Tipo de cepillo de dientes

El cepillo inicial que tuvo mi hija fue un cepillo de silicona que se pone en el dedo de mamá o papá a modo de dedal, lo cual es seguro y facilita mucho el cepillado, que ha de ser suave. Este lo utilicé hasta que tuvo destreza para aguantar su propio cepillo. Posteriormente pasamos a un cepillo con mango pero con un tope, para empezar a dejárselo a ella pero sin que pudiera meterlo hasta el fondo de la garganta. Se recomienda dejar que se cepille los dientes solo y luego que mamá o papá dé el “repasito”. A mí me funciona mejor al revés, primero cepilla mamá y luego, que ya está más cansada le toca a ella, porque es una actividad que le gusta. Por último después de tanta silicona optamos por un cepillo de dientes ecológico de bambú con mango de madera, reciclable y respetuoso con el medio ambiente (además ¡nada caro!). Os dejo los enlaces para que veais cuales son y por si queréis comprarlos (enlaces de afiliado).

Prevención

La mejor manera de ocuparnos de las caries es prevenirlas y para ello debemos seguir algunas recomendaciones.

  • Es necesario mantener la boca del bebé limpia desde el nacimiento. Primero las encías de forma suave con una gasa. Una vez que aparezcan los primeros dientes ya se comenzará a utilizar cepillo y pasta de dientes. Luego se seguirán las indicaciones sobre cantidad y tipo de pasta que nos aconsejan los expertos según la edad del pequeño.
  • Evitar la succión continua de biberón con líquidos que no sean agua. Si lo tienen que utilizar mejor hacerlo sólo en la hora de las comidas evitando las horas de la noche o siesta. Lo mejor es enseñar a tu bebé a beber en vaso o taza lo antes posible (procurar hacerlo a partir del año). Así tienen menos probabilidades de que el líquido se quede alrededor de los dientes.
  • Evitar alimentos dulces o pegajosos, como caramelos, gomitas, refrescos etc. Lo ideal es evitar el consumo de alimentos con azúcar refinada, sobre todo antes de los dos años. No untar el chupete en azucar o miel.
  • Tomar zumo sólo en las comidas. Limitar el consumo de zumos o bebidas azucaradas y ofrecerlos sólo en horas de comida. Los zumos mucho mejor si son naturales y no añadirles azúcar o miel. De todas formas los zumos no están recomendados para niños menores de 6 meses.
  • Llevar al niño al dentista. Si tienes alguna duda o inquietud lo mejor es llevar a tu niño al dentista. Se recomienda que la primera visita sea antes de que cumpla el año.

 

En fin, espero haberte aclarado un poco todo este caos sobre la higiene dental y que tu hijo disfrute de una dentadura impecable cuando sea mayor. Si quieres compartir alguna inquietud, duda o experiencia, yo y toda la comunidad de mamás estaremos encantadas de leerte en los comentarios, en el mundo de la maternidad ¡toda ayuda es poca!

Si encontraste este artículo interesante o útil me haría feliz que lo compartieras con quien quieras ¡Gracias!

 

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