A todas nos hace falta antes o después tener una botella para nuestro peque. Cuando salimos a la calle es bueno tener siempre a mano su botella de agua (¡antes de los 6 meses no!). Lo normal es comprar una botella de plástico rellenable o incluso botellitas de agua mineral pero, ¡cuidado! hay tóxicos que pasan al agua. Veamos cuál puede ser nuestra mejor opción.

¿Por qué evitar los plásticos?

Contienen tóxicos muy peligrosos para la salud.

Contienen sustancias que actúan como disruptores endocrinos. Estas sustancias tóxicas son muy peligrosas para la salud y pasan fácilmente al líquido que va a ser ingerido. Se trata de sustancias químicas ajenas al cuerpo humano (o animal) que es capaz de alterar el equilibrio hormonal del organismo. ¿En serio? Si, en serio.

Puedes pensar que siempre se ha hecho y no ha pasado nada, que todos los compis de cole de tu hijo llevan botellitas de plástico. Pero con estos datos puestos sobre la mesa, aunque hubiera poco riesgo ¿estás dispuesta a poner en riesgo la salud de tu hijo? Yo no. Hay alternativas.

¿Todos los plásticos contienen estas sustancias? ¿Hay plásticos seguros?

Todos los tipos de plástico (PET, PVC, Poliestireno…) liberan disruptores endocrinos. El bisfenol A o también conocido como BPA es un compuesto utilizado en los objetos de plástico duro y transparente (botellas de agua no desechables, biberones, etc.).

Bisfenol A o BPA

Ahora la mayoría de la gente es consciente de que antes de comprar una botella a nuestro hijo debemos mirar bien la letra pequeña. El Bisfenol A, gracias a la prensa, ya es un tóxico conocido y un gran enemigo a evitar.

Esto lo saben las empresas comercializadoras de envases de plástico, y ponen en marcha su gran campaña «BPA-Free». ¡Uy, menos mal! Podemos seguir comprando plástico, no tiene Bisfenol A, pero nos hemos parado a pensar… ¿qué compuesto han utilizado a cambio? Pues sustancias como el bisfenol S o bisfenol F o Tritán, una sustancia química creada para sustituir el prohibido y tan mal visto Bisfenol A (con nombre de marca registrada, para sospechar), que parecen ser igual o más tóxicas que el BPA.

Las botellas «BPA-Free» pueden contener tóxicos que lo sustituyan

Una estudio realizado por la revista Mother Jones revela que estos químicos «sustitutivos» del BPA pueden ser igual o más peligrosos para la salud que el anterior compuesto, lo que ocurre es que aún no han sido analizados.

Estoy segura de que se siguen comprando botellas de plástico como primera opción por desconocimiento (¡yo lo he hecho!). Si te lo ofrece el mercado, no son caras y además son irrompibles y livianas ¿por qué van a ser malas? Pues sí, lo son.

Clasificación de toxicidad del plástico.

Las botellas de plástico llevan un distintivo con el que podemos saber de qué tipo de material están hechas.

También podemos saber si son aptas para ser rellenadas o reutilizadas:

  1. PETE / PET. Plástico hecho de Tereftalato de Polietileno. Usado para hacer botellas de zumos, agua u otras bebidas. Este plástico es apto para un sólo uso y nunca debe ser calentado.
  2. HDPD. Polietileno de alta densidad. Este plástico es uno de los 3 plásticos que se consideran «seguros» por tener un bajo riesgo de filtrado.
  3. PVC. Este tipo de plástico es muy tóxico. Si tienes uno en tus manos, tíralo directamente. Contiene DEHA que puede ser cancerígeno con exposición a largo plazo.
  4. LDPE. Polietileno de Baja Densidad. Es uno de los plásticos más seguros. Apenas libera sustancias tóxicas.
  5. PP. Junto con el LDPE es el plástico más seguro. Se comercializan menos por ser su producción más costosa. Es un plástico más duro que es apto para lavavajillas. El inconveniente que tiene, a pesar de liberar pocas sustancias tóxicas es que hay que tener cuidado en su limpiado. Si quedan «recovecos» que no se secan bien pueden acumular hongos.
  6. PS. Es el más peligroso y cancerígeno. Se utiliza en cubiertos y vasos de cumpleaños, bandejas de carne, etc.
  7. Otros. En el número 7 se clasifican todos los plásticos «inclasificables». Por lo tanto, mejor evitar.

Recomendaciones

  • Si vas a utilizar botellas de plástico rellenables asegurate de que sean preferentemente del tipo 4 (LDPE) o 5 (PP).
  • No rellenes las botellas que venden de agua mineral en supermercados. Estas botellas suelen ser del tipo 1 (PET), botellas para un sólo uso. Aún sin rellenar, se encuentran tóxicos en este tipo de botellas.
  • Si tienes botellas por casa que sueles usar y tienen en su base cualquiera de los otros números, mejor tíralas.
  • Puedes evitar el plástico ¡hay alternativas!

¿Y los biberones?

Con los biberones ocurre exactamente lo mismo. Tenemos que ser muy precavidas sobre todo con los bibis, ya que estamos exponiendo a tóxicos a nuestros bebés, más vulnerables si cabe que los niños más mayores.

Alternativas al plástico.

¿A que no compensa exponer a nuestros niños (y a nosotros mismos) a estos tóxicos? ¡Claro que no! Pues hay alternativas al plástico y debemos conocerlas y contemplarlas.

  • Vidrio. Uno de los materiales más fiables para ser reutilizado. No aporta sabor a la bebida. Su punto débil es que es frágil y algo pesado. Si optamos por esta opción debemos extremar el cuidado en el transporte. Una buena opción es utilizar las botellitas de cristal de zumo, bien lavadas son de un tamaño perfecto y suelen tener un tapón bastante hermético.
  • Acero inoxidable. Es uno de los materiales más adecuados para transportar nuestra bebida. No es tóxico, no pesa y no aporta sabor a la bebida, como ocurre con el plástico.

También tóxicos para el planeta.

Según Greenpeace, cada minuto, el equivalente a un camión de basura lleno de plásticos llega al mar, y cada año hasta 12 millones de toneladas de plástico acaban en nuestros océanos causando graves daños. 

Además, el plástico, al ser un derivado del petróleo es altamente contaminante tanto en su producción como en su desecho. En concreto las botellas desechables son altamente contaminantes y peligrosas para los animales. El plástico al no ser biodegradable termina en los océanos afectando a la vida marina.

Las botellas desechables que se compran a diario en los supermercados tardan unos 700 años en descomponerse. La mayoría no se reciclan, por lo que acaban también en vertederos o en los océanos.

Poco a poco va habiendo una concienciación. Muestra de ello es que ya hay varias ciudades en las que se ha prohibido la venta de botellas de agua. Según una noticia de la Vanguardia, San Francisco, Hong Kong y Montreal han prohibido la venta de agua embotellada.

Si usas plástico, hazlo con cabeza.

Si vas a usar plástico para la botella de tu hijo, mira su base y asegúrate de que sea del tipo 4 o 5. Además estas botellas duran mucho tiempo, por lo que no contaminan como las botellas desechables de un sólo uso del tipo 1 (PET).

¡Quita plásticos de tu vida!

Si te apetece probar a ir eliminando plásticos de tu vida, esta es una buena forma de hacerlo. Empieza sustituyendo la botella de plástico de tu hijo. Yo estoy en ello.

En este caso te invito a que busques en el mercado una botella de acero inoxidable. Las hay de muchas formas y tamaños, seguro que encuentras la ideal para tu peque. Intenta que el tapón sea sencillo y que no sea de plástico, ya que puede alojar bacterias. También puedes probar con la botella de cristal. Explicándole su fragilidad, y con una debida supervisión, hacemos a los niños responsables y cuidadosos.

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